lunes, 28 de febrero de 2011
martes, 22 de febrero de 2011
Más tiempo del apropiado,
Tenía un muro mucho más alto y robusto que yo cortándome el paso desde hacía demasiado tiempo. Asique me senté a esperar a que aparecieras tras sus escombros. Juro que esperé más tiempo del apropiado, que busqué todas las excusas imaginables para seguir sentada, esperando. Que fume un cigarrillo tras otro, y te busqué entre la nube de humo. Que me bebí mis esperanzas en forma de tequila. Que respiré hondo, me tragué el orgullo y lloré mil lágrimas. Pero era más fuerte que yo. Asique recogí los pedazos de dignidad que me quedaban, me levanté, dije adios con la mano, y le escupí a aquel estúpido y jodido muro.
sábado, 19 de febrero de 2011
Despeja la mente por un segundo y piensa en lo que realmente te hace sentir bien. No necesitas recuerdos, porque el pasado no importa en el lugar del que te hablo. No necesitas personas a tu alrededor, ni ninguna clase de droga. A veces basta con ser tu mismo, y pasarte por tus partes lo que los demás quieren que seas.
viernes, 11 de febrero de 2011
Conozco a muchas chicas como tú. Decía. Que solo se preocupan de que ponerse, a que chicos besar y como las verá el resto del mundo. Que se meten con esa y con aquella porque su camiseta no es de marca, o es falsa. Que ponen morritos delante de cámaras y se creen lo más. Que se maquillan hasta para dormir y que solo aspiran a ser conocidas por todo el mundo y que todo el mundo las adore. Y yo las odio. A ellas y todo lo que representan.
Aquel día en el que el mundo dio un giro de ciento ochenta grados. Descubrí lo confundida que estaba al creerte, al quererte, al hecharte de menos. Me bastó un segundo para darme cuenta de que aquella estúpida frase, te pegaba más a ti, que a mi. Me pregunté donde habías dejado tu maleducada forma de hablar, tu personalidad arrolladora, aquellas nike rotas que llevabas siempre. Ya no eras tú, ni siquiera parecido. Te miré fijamente y entendí que para mi, ya no eras ni especial ni genuino, que no me ponias nerviosa, ni me hacías sentir diferente y maravillosamente libre. Que te habías convertido en todo lo que hacía unos meses me habías enseñado a odiar.
Recuerdo cada una de las palabras que te quise decir y que nunca te dije con meridiana claridad.
Conocía a muchos chicos como tú, simplones y previsibles. Con sonrisas de estúpida suficiencia en sus estúpidas caras, todos con el mismo pelo, con la misma ropa, con la misma tonteria. Que dicen vivir al límite y siempre agachan la cabeza. Que donde hay una persona ven un culo. Que solo se preocupan de pillar, de follar y de colocarse los sábados. Que solo quieren que todos les respeten, porque son malotes, y si tienen que sacarte una navaja o pegarte una paliza estando en clara mayoría lo harán. Los odio, a ellos y todo lo que reprensentan.
Aquel día en el que el mundo dio un giro de ciento ochenta grados. Descubrí lo confundida que estaba al creerte, al quererte, al hecharte de menos. Me bastó un segundo para darme cuenta de que aquella estúpida frase, te pegaba más a ti, que a mi. Me pregunté donde habías dejado tu maleducada forma de hablar, tu personalidad arrolladora, aquellas nike rotas que llevabas siempre. Ya no eras tú, ni siquiera parecido. Te miré fijamente y entendí que para mi, ya no eras ni especial ni genuino, que no me ponias nerviosa, ni me hacías sentir diferente y maravillosamente libre. Que te habías convertido en todo lo que hacía unos meses me habías enseñado a odiar.
Recuerdo cada una de las palabras que te quise decir y que nunca te dije con meridiana claridad.
Conocía a muchos chicos como tú, simplones y previsibles. Con sonrisas de estúpida suficiencia en sus estúpidas caras, todos con el mismo pelo, con la misma ropa, con la misma tonteria. Que dicen vivir al límite y siempre agachan la cabeza. Que donde hay una persona ven un culo. Que solo se preocupan de pillar, de follar y de colocarse los sábados. Que solo quieren que todos les respeten, porque son malotes, y si tienen que sacarte una navaja o pegarte una paliza estando en clara mayoría lo harán. Los odio, a ellos y todo lo que reprensentan.
lunes, 7 de febrero de 2011
El lobo engulló al ciervo pero a nadie pareció importarle. Si preguntas porque aun sonrien te darán siempre la misma respuesta 'Es ley de vida' 'No podemos hacer nada' 'Nos duele, pero es lo que hay'. Se conforman con que llegue pronto el olvido, y enseguida no quedará para nadie, ni siquiera un triste recuerdo. Guardan las formas durante una semana, se compadecen y dicen sufrir lo inimaginable. Lloran, lágrimas falsas, como ellos. Esperan que tú hagas exactamente lo mismo, y sigas con tu vida, como si no fuese más que un pequeño bache en el camino. Pero donde ellos ven un bache, tú ves una montaña, mucho más alta y fuerte de lo que jamás llegarás a ser, y sabes que saltarla te resultará imposible. Asique intentas evitarla y la rodeas, y ese es un camino mucho más largo y tortuoso.
sábado, 5 de febrero de 2011
Dulce y lejana,
Felicidad. Algunos consiguen sentirla de forma casi constante. Otros, ven como pasa por su lado y la despiden con la mano. La mayoría la saborean de forma efímera y se lamentan cuando se marcha. Unos pocos fingen tenerla incluso cuando en su mundo no es más que un sueño improbable. Y los más afortunados saben como disfrutarla cuando pica a sus puertas. Felicidad absoluta. Dulce y lejana, basta y terrible. Una corriente de energía positiva que te recorre de la cabeza a los dedos de los pies, que pinta sonrisas en rostros llorosos. Una quimera para la mayoria, que como yo, se conforma con la felicidad artificial y espera para sentir ese cosquilleo, aunque solo sea por un segundo.
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