No recuperaré fuerzas para que me las aplasteís. Aquí la felicidad se paga con sangre, por lo visto. Asique no malgastaré tiempo y saliva en quejarme de que el promedio de duración de la felicidad, no sobrepase los quince días. Una alegría viene siempre encadenada a una tragedía. Lo que no significa que una tragedía anuncie una alegría. La vida parece maravillosa hasta que ocurre algo que demuestra lo contrario, y siempre ocurre. Siempre.
Cuanto mayor es la felicidad, mayor la tristeza.
Cuanto mayor es la satisfacción, mayor la decepción.
Cuanto más alto crees que vuelas, más te duele la ostia.
Cuanto más te involucres en algo, más te costará dejarlo.
Cuanto más quieras, más dolerá olvidar lo que te dejó de querer.
En un círculo vicioso en el que hagas lo que hagas, siempre acabas mal. ¿A quién le importa el camino? Si ya conoce el final.
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