La noche me la paso pensando, el día, resistiendo. Aprendi del mejor a esquivar la rutina, la monotonía y los atascos. A vivir sin prisas. A ser de esa clase de personas con actitud pasiva, que se pudren por dentro. Pero soy incapaz de mermar el descontrol, de corregir mis defectos. De dejar de perder en esta estúpida batalla de corazón versus orgullo. Eres de esa clase de personas que tienen la cantidad justa de locura, para que alguien tan necia como yo, intente cambiarte.
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